Una aplicación de los RPAS para diagnosticar posibles daños o roturas en tuberías mediante sistemas de visualización termográfica.

Pipeline – ésto se define como una “forma especial de transporte de líquidos y gases, o mezclas de líquidos con partículas sólidas”. La inspección termográfica se aplica a los sistemas de tuberías de larga distancia que suministran medios variables con una temperatura diferente a la de la atmósfera circundante. Mediante el uso de sistemas termográficos, es posible determinar y localizar los defectos de aislamiento en tuberías y fugas de los medios transferidos. En algunos casos, incluso las fugas pueden ser determinadas y localizadas en tuberías subterráneas.
La fiabilidad de la tubería puede sufrir a través de un mal diseño, materiales incorrectamente seleccionados o una construcción defectuosa de todo el sistema de transporte o de las condiciones operativas no calculadas. Este estudio se ocupa de los sistemas de tuberías externas que están permanentemente afectados por las influencias atmosféricas y están amenazados por las intervenciones no permitidas (daños mecánicos debido a la falta de conocimientos, accidentes o acciones intencionadas). El daño puede ser reflejado como debilitamiento del revestimiento sobre el aislamiento y/o fugas de energía de calefacción externa, así como roturas en la tubería y la pérdida del medio transportado. Al mismo tiempo, existe el riesgo de que el desgaste en el espesor de la tubería a través de la corrosión interna (durante el transporte de líquidos agresivos) o de solicitación mecánica (en el caso del transporte de materiales no homogéneos con partículas sólidas).

Inspección aérea de tuberías

Para resolver el problema de la inspección de tuberías de larga distancia, una solución eficaz y simple está disponible: Aplicación de RPAS con cámara que puede volar por encima de toda la longitud de la tubería durante la grabación y la visualización de la escena monitoreada en tiempo real.

El operador controla la aeronave desde un lugar seguro, teniendo una visión general inmediata de la condición de la tubería y si identifica un defecto, puede centrarse en detalle y comprobar personalmente la zona. Sin embargo, una cámara tradicional de espectro visible descubre sólo una fracción de los defectos, o graba sólo en las zonas visibles con daños o fugas.
Una cámara tradicional no detecta defectos de aislamiento de calor interno ni los escapes de los medios de comunicación por debajo de la superficie del suelo. Con el descubrimiento oportuno de las áreas donde el aislamiento es más delgada o cuando el revestimiento del tubo está dañado, los principales accidentes se pueden prevenir, evitando pérdidas económicas y una amenaza para la salud y la vida de los ciudadanos. Una cámara térmica puede detectar tales defectos y registrar la radiación térmica de los objetos.

Es fácil identificar que el aislamiento esté dañado y que se produzcan pérdidas de calor (durante el transporte de los medios de calentamiento). En el caso de tuberías subterráneas, cualquier penetración de agua caliente hace que la tierra afectada eleve su temperatura por lo que es posible descubrir una rotura en dicha tubería. Ésto significa que, ya no es necesario excavar kilómetros de tuberías debido al descubrimiento del lugar de escape. La diferencia de temperaturas en áreas deterioradas significa que hay riesgo de rotura, por lo que se debe identificar e intervenir de manera oportuna para evitar consecuencias fatales.

La compañía Workswell ha desarrollado el sistema Workswell Airvision, que combina dos sistemas de cámaras – una cámara de espectro visible (para la inspección de defectos visibles que se encuentran con la cámara térmica) y una cámara térmica para la detección de los problemas mencionados anteriormente. El software de servicio permite cambiar de forma remota los regímenes de la cámara, para grabar vídeos radiométricos o para hacer imágenes estáticas tanto en el espectro visible como de infrarrojos. El operador ve los objetos en tiempo real o puede analizar registros e identificar las áreas dañadas.

Por otra parte, permite establecer manualmente el intervalo de temperaturas, por ejemplo, en el intervalo de 15 ° C a 25 ° C. Incluso esta gama de temperaturas se puede cambiar durante el vuelo. Sin la necesidad de aterrizar, la situación real del sistema se puede configurar y para lograr fácilmente el ajuste de la sensibilidad térmica necesaria, que se requiere para la localización de defectos menores de humedad o la localización más precisa de grandes defectos. Se requiere la documentación  de una foto tradicional para localizar un defecto, por lo tanto, la cámara de vídeo Workswell Airvision es de calidad suficiente para producir una fotografía de este tipo. Por otra parte, el sistema puede ser equipado con un sensor GPS para almacenar información acerca de la posición del RPAS al crear un registro.

El sistema puede medir la temperatura en el punto central, así como la mínima y la máxima temperatura local. Ambas se localizan utilizando color azul (mínima) y rojo (máxima). Esta función también se puede utilizar para porque el sistema muestra automáticamente donde se encuentra el mayor problema potencial.
Los registros generados son totalmente radiométricos, incluyendo los vídeos. Después de la conclusión del vuelo, los registros pueden ser evaluados utilizando el software Workswell CorePlayer para generar un informe de medición con la localización exacta de los daños detectados. El programa genera una foto de todas las imágenes térmicas producidas denominada termograma.

Cada fotos individual del video radiométrico puede ser tomada y utilizada como imágen térmica separada (termogramas) para analizar y detectar cualquier problema.

Más información sobre el sistema de imagen térmica Workswell Airvision incluyendo ficha técnica y dibujos.

Fuente: www.diydrones.com