Estas herramientas tecnológicas tienen un gran valor en el campo, ya que están dotados de cámaras de infrarrojos, multiespectrales y de alta resolución.
La feria Global Robot Expo, que se celebró recientemente en Madrid, ha sido el lugar elegido para mostrar drones que sirven para descubrir “xylella”, rayos latentes o químicos en cultivos “bio”.

Xylella-fastidiosa-1508x706 c.jpgLa Xylella fastidiosa es una bacteria fitopatógena, de la clase proteobacteria con gran potencial de daño económico. Ataca sin curación en la actualidad a diversas plantas de utilidad económica como la vid, el olivo, el almendro, el ciruelo, el melocotón y el limonero así como otros que no producen frutos, como el laurel.

En Octubre de 2013 fue detectada por primera vez en Europa un foco en el Sur de Italia (Región de Apulia), afectando a olivos (hospedante no habitual), almendros y adelfas, cuando su distribución hasta entonces había estado restringida al continente americano y Taiwán. En consecuencia, la Comisión ha establecido medidas para evitar la introducción de terceros países, y la propagación desde la zona afectada hasta el resto de la UE (Decisión 2015/789/UE). Esta legislación obliga a todos los países de la UE, a realizar controles para una detección precoz de la bacteria.

Tiene más de 300 hospedantes, y produce graves daños en cultivos muy importantes en nuestro país, tales como cítricos, vid, almendros, melocotoneros, así como en numerosas especies ornamentales. Su presencia en las plantas es la responsable de diversas enfermedades de importancia económica para la producción agrícola: clorosis variegada de los cítricos, enfermedad de Pierce en la vid, Phony Peach en melocotonero, enanismo de la alfalfa y el quemado de hojas en otras especies leñosas. Es uno de los principales patógenos de cuarentena en la Unión Europea, por lo que está incluida en la Directiva 2000/29/CE (transpuesta a la legislación nacional en el RD 58/2005).

Esta bacteria provoca un decaimiento rápido y generalizado de la planta, produciéndose, en los casos más graves, la seca de hojas y ramas, y finalmente la muerte de toda la planta. En muchas de las especies hospedantes, la presencia de la bacteria no manifiesta síntoma alguno, lo que dificulta enormemente su detección. Xylella fastidiosa se transmite de una planta a otra mediante la acción de un insecto vector, de forma que la principal vía de propagación de la enfermedad es el comercio de material vegetal contaminado desde zonas en las que la bacteria está presente.

En España, se están realizando controles fitosanitarios en todas las Comunidades Autónomas, prestando especial atención al material vegetal procedente de zonas con presencia de la bacteria (Sur de Italia, Canadá, Argentina, Estados Unidos, Méjico, Costa Rica, Venezuela, Brasil y Paraguay). Además, se siguen realizando controles en frontera al material importado procedentes de terceros países.

Para luchar contra la introducción de la bacteria en nuestro país, el MAGRAMA, asesorado por expertos y en colaboración con las Comunidades Autónomas, ha diseñado un Plan Nacional de Contingencia de Xylella fastidiosa. Este incluye un Protocolo de Prospecciones para su detección precoz, y un Programa de erradicación que recoge las medidas que deben adoptarse en caso de que aparezca.

La erradicación de esta enfermedad una vez detectada es muy difícil, por lo que la mejor estrategia ante esta plaga es la prevención. Es fundamental comunicar inmediatamente a las autoridades competentes de su Comunidad Autónoma en materia de Sanidad Vegetal, cualquier sospecha de presencia de la bacteria.

Misión de los drones

Son herramientas tecnológicas de gran valor en el campo, ya que están dotados de cámaras de infrarrojos, multiespectrales y de alta resolución.

Las cámaras multiespectrales permiten monitorear los pequeños cambios en la radiación visible e infrarroja que las plantas o los árboles reflejan y, de esta forma, se pueden obtener datos.

En el caso de España -primera en superficie de agricultura ecológica de Europa-, podrían servir, por ejemplo, para hallar productos fitosanitarios en un cultivo dedicado a agricultura ecológica, ya que esto se puede detectar a través de la interacción de las moléculas en la tierra.

En Italia estos drones ya se usan y los resultados iniciales obtenidos con esta tecnología se apoyan después con análisis en laboratorio para determinar el fitosanitario concreto o la cantidad del mismo que puede contener el producto en cuestión.

Para prevención forestal

Además, si ha habido rayos durante una tormenta que han impactado en un árbol, gracias a los drones se pueden detectar esos “rayos latentes o durmientes” en el interior del árbol donde se produce una combustión lenta que puede tardar incluso días en manifestarse.

También en el ámbito forestal, cuando un dron sobrevuela sobre coníferas -tras el vuelo se calcula el cilindro y densidad del árbol- se puede calcular la biomasa (por ejemplo, pellets) del área.

Fuente: http://www.mundoagropecuario.com

               http://www.mapama.gob.es