Israel es el primer país que ha conseguido dicha autorización, pionera en todo el mundo.

La compañía Airobotics, que desarrolla drones industriales autónomos, ha recibido la certificación de la Civil Aviation Authority of Israel (CAAI) para volar uno de sus productos inteligentes. Esta autorización significa la primera a nivel mundial que permite volar a un dron autónomo en un escenario real, más allá de las pruebas que puedan hacer las compañías de este tipo de dispositivos.

Esto quiere decir que la CAAI permite que las decisiones que antes tomaba un humano, el piloto, ahora las tome una inteligencia artificial. Y, ni que decir tiene, la agencia israelí confía en que las decisiones que tome el software tengan las mismas garantías que tiene las de una persona, en cuanto a seguridad se refiere. Al menos que tenga las garantías suficientes como para que el vuelo resulte seguro.

El proceso de autorización ha implicado más de 10.000 horas de vuelos de prueba monitorizados por los técnicos de la CAAI, así como una gran cantidad de documentos que apoyaban la postura de Airobotics.

Finalmente se ha aprobado la solicitud de la compañía israelí para su plataforma Optimus. Esta consiste en un dron de tamaño considerable con una autonomía de 30 minutos y que puede cargar con 1 kilo de peso. La segunda parte es la estación base del Optimus, que sirve para que el dispositivo despegue y aterrice por su cuenta. Y, por último, el software completa la plataforma, dotando de inteligencia al dispositivo, que gestiona por su cuenta las operaciones.

Esta aprobación para el vuelo de un dron autónomo marca un hito en el mundo de los drones. En plena efervescencia de la tecnología, pero con legislaciones que impiden ciertos usos comerciales de estas aeronaves, la certificación a Airobotics es un gran salto hacia delante y puede marcar una tendencia. Ya no solo estamos hablando del establecimiento de los drones en la sociedad civil sino del uso de sistemas autónomos.

Aún queda para verlo, pero de momento Airobotics tiene campo libre para operar. La empresa israelí recibió una inyección de capital de 28,5 millones de dólares el pasado mes de junio, después de haber anunciado su plataforma autónoma.

Fuente: http://www.todrone.com