El pasado 24 de junio se produjo un importante incendio forestal en el término municipal de Moguer (Huelva) en el paraje conocido como Las Peñuelas.

Dicho incendio tardó varios días en extinguirse y afectó a una superficie de 10.339,97 hectáreas. De ellas 7.387,48 están incluidas en el Parque Natural de Doñana. La intensidad del incendio, la dificultad de su extinción y la afección al Parque Natural generaron una gran alarma social que dio una especial relevancia al mismo.

Una vez finalizada la extinción, se procedió a la evaluación de los daños, pero también a obtener información y analizar variables de cara a la redacción del proyecto de restauración.

Toda esta información puede consultarse en la pagina web de la Red de Información Ambiental de Andalucía.

donaPinar en Doñana afectado por el incendio.

Este primer análisis utilizó diferentes imágenes satelitales:

-Ortoimagen PLEIADES de 29/06/2017 de resolución 0,5 m.

-Imágenes de SENTINEL 2 (resolución de 10 m) de 01/06/2017 y 01/07/2017, que permitieron calcular el índice NBR que, en ecosistemas forestales, determina la severidad del incendio.

Entre las tareas que incluyen la restauración de una zona incendiada se sitúa la retirada de la madera quemada, lo cual se realiza por diferentes motivos: plagas, seguridad, facilidad para las labores de restauración, etc. Y también ha de realizarse un análisis para determinar de forma práctica qué árboles deben cortarse en aquellas zonas donde la severidad del incendio ha sido media o baja, desde un criterio conservador.

Para ello y, de acuerdo con la empresa LOKÍMICA con experiencias en el uso de drones en zonas forestales, se puso en marcha una experiencia con los siguientes objetivos:

equipoProfesionales que participaron en el seguimiento con dron.

1. Estudiar el grado de afectación del incendio sobre la vegetación arbórea existente, básicamente pino piñonero.

2. Comparación de la resolución de las imágenes recreadas mediante el uso de drones con las imágenes satelitales obtenidas.

3. Analizar la utilidad de esta tecnología para la toma de decisiones respecto a cortas de árboles parcialmente quemados.

4. Determinar la humedad edáfica, al objeto de poder rodalizar con más detalle determinadas zonas en la restauración del incendio.

Para ello se programó un Plan de vuelo los pasados 27 y 28 de septiembre en tres zonas distintas donde existía un variado mosaico de rangos de severidad del incendio. El vuelo principal se realizó con tres tipos de drones, equipados con una cámara multiespectral PARROT SEQUOIA, una cámara termográfica FLIR VUE PRO y una cámara RGB Zenmuse Z30.

Con estas herramientas, se obtuvieron los siguientes resultados:

1) Ortomosaico de imágenes RGB (con una resolución de 10 cm). Dicha ortoimagen se pasó a formato KML compatible con Google Earth u otros formatos.

2) Modelo digital de superficies.

3) Mapa NDVI (Índice de vegetación de diferencia normalizada), obtenida a partir de una determinada relación entre la banda roja y el infrarrojo cercano. Este índice indica la biomasa verde y la densidad de las copas ayudando a distinguir la vegetación viva frente al suelo o la vegetación enferma o muerta.

4) Mapa BAI (Índice de Área quemada) que indica lugares sin vegetación (afectación máxima) y los menos afectados. Suele cotejarse con el Mapa NDVI para mejorar el diagnóstico.

5) Mapa CIR (Composición infrarroja coloreada), que diferencia la vegetación sana de otra con estado latente o enferma.

dronEquipo técnico utilizado.

Las conclusiones que se obtuvieron de esta experiencia fueron:

1) La relevancia de la escala, que nos permite trabajar con detalle en zonas más sensibles, dado que pueden llegar a obtenerse imágenes con píxeles entre 3 y 13 cm.

2) La importancia de las imágenes satelitales que, aunque con un píxel mayor (unos 10 m en SENTINEL), permiten rápidamente hacer análisis amplios con datos correctos y de forma muy inmediata.

3) Es posible determinar niveles de humedad edáfica u otros factores relevantes que pueden ser útiles en el ámbito de la restauración de la zona afectada.

4) Es recomendable hacer análisis periódicos de las zonas afectadas con severidad media y baja además de analizar en detalle su evolución previamente a la toma de decisiones.

Fuente: http://www.juntadeandalucia.es/