Los drones han demostrado ya su capacidad de transformar diversas industrias, pero estos vehículos también se han convertido en una amenaza que por ejemplo pone en riesgo los vuelos comerciales.

Hace tiempo que se debate la necesidad de una regulación universal para los drones, y por ello tenemos que realizar un esfuerzo importante en ese sentido.

La International Organization for Standardization (ISO) ha publicado el borrador de un estándar que permitirá operar estos vehículos de forma segura y regulada. La regulación podría estar aprobada a finales de 2019, y sus propuestas, aún por pulir y consolidar, parecen coherentes con las necesidades de un segmento que quiere despegar definitivamente.

Un estándar necesario

Uno de los puntos más importantes de esta propuesta reside en el establecimiento de las “no-fly zones“, las zonas restringidas que estarán prohibidas para los cuadricópteros y que por ejemplo evitarán que estos vehículos sobrevuelen aeropuertos o complejos militares, por ejemplo. Para ello el estándar sugiere el uso de la tecnología de geo-fencing que haga que los drones automáticamente no sobrepasen esas barreras virtuales.

 

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Otro de los aspectos tratados engloba los requisitos en materia de registro de los vuelos, la formación de los pilotos o las necesidades en cuanto al mantenimiento de los equipos. También habrá un apartado que establecerá un modo de intervención humana a prueba de fallos para tomar el control de estos vehículos no tripulados en caso de necesidad.

Esta normativa es en realidad la primera de una serie de cuatro estándares que prestarán específica a todas estas aeronaves teledirigidas. Las tres series de documentación restantes profundizan en las especificaciones técnicas, la calidad de fabricación y la gestión del tráfico, y aunque aún están en pleno desarrollo, el esfuerzo del organismo ISO es destacable y, desde luego, necesario para tratar de unificar criterios en un segmento frenado precisamente por la ausencia de una regulación global.

Hasta ahora los esfuerzos por regular este segmento estaban muy diversificados, y mientras que por ejemplo en Estados Unidos la FAA tiene su propia normativa, en España el Real Decreto 1036/2017 de diciembre de 2017 (PDF) también establecía la regulación que afectaba a estas aeronaves en territorio español, gestionada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Fuente: https://www.xataka.com/