Desde la entrada en vigor de la ley, la Agencia de Seguridad Aérea (AESA) ha abierto 35 expedientes por sobrevolar zonas pobladas y por no tener autorización. Las sanciones van dirigidas, por ahora, a quienes cuelgan las imágenes en internet.

Puede que sea un regalo atractivo pero puede salir más caro de lo que muchos piensan. La legislación que regula el vuelo de estas aeronaves es muy estricta y desconocida para muchos aficionados. Desde que entró en vigor la normativa provisional, hace 20 meses, AESA ha abierto un total de 35 multas que superan los 250.000 euros. La mayoría de las sanciones se deben a que las empresas o los particulares no disponen de la autorización correspondiente o bien han hecho volar estas naves sobre zonas pobladas.

La normativa actual no permite el uso de drones sobre ciudades y aglomeraciones de personas al aire libre como parques, playas llenas de gente o campos de fútbol. El ministerio de Fomento está estudiando la posibilidad de permitir estos vuelos sobre zonas pobladas siempre y cuando el operador del dron presente un estudio de seguridad. Sin embargo, si es posible volar estas pequeñas naves en recintos cerrados.

El director de la feria Internacional de drones de uso civil Expodrónica, Richard Vinuesa, defiende la normativa que permite el sobrevuelo de ciudades con fines concretos como la grabacion de imágenes de películas o para spots de publicidad. » Los vuelos en ciudad se utilizan para cosas muy específicas como grabar unas imágenes. No se trata de dar vueltas por la ciudad sin ningún objetivo», afirma.

La norma prevé multas de hasta 225.000 euros a particulares que usen estos aparatos de forma ilegal mientras que las sanciones a empresas pueden alcanzar los 4,5 millones de euros. La mayor parte de los permisos que solicitan las empresas son para la realización de reportajes fotográficos, la vigilancia de cultivos en zonas rurales y la grabación de escenas de películas.

Los drones pequeños, los más populares

Es habitual ver en muchas tiendas de juguetes y aeromodelismo pequeños drones de hasta 2,5 kilos de peso porque son los más demandados para actividades lúdicas. Los aparatos de hasta 25 kilos no necesitan autorización de AESA pero si tienen que presentar ante esta agencia una declaración de responsabilidad sobre los requisitos que exige la ley así como las diferentes actividades que va a realizar. Según los datos ofrecidos por AESA, se han registrado 1.184 operadores de drones de menos de 25 kilos hasta la segunda quincena de marzo.

La ley también permite realizar vuelos de prueba, investigación o demostración dentro de un espacio aéreo no controlado pero al alcance de la visión del piloto, o bien en un espacio aéreo segregado para tal fin. La Agencia de Seguridad Aérea también ha permitido realizar vuelos experimentales a drones que superan los 25 kilos de peso.

Conseguir un empleo como piloto de drones

Según los datos de esta agencia, cada vez se registran más escuelas que imparten cursos para formar pilotos de drones. De momento hay 108 academias autorizadas aunque sólo 58 han comunicado que van a impartir estos cursos de pilotaje. Estas academias pueden realizar cursos teóricos para obtener el certificado básico y avanzado. Este título es válido para volar drones de más de 25 kilos.

Una de las compañías más interesada en esta tecnología es Amazon que el año pasado anunció que estaba experimentando con drones para el reparto de paquetes a domicilio. El objetivo de esta empresa es que se puedan entregar paquetes de menos de tres kilos en menos de media hora.

Fuente: http://cadenaser.com/